La placa está compuesta de dos materiales principales, hierro y MDF (fibra de densidad media). La combinación de hierro y MDF proporciona una mezcla única de resistencia y ligereza. El hierro aporta robustez y estabilidad, mientras que el MDF permite una mayor flexibilidad en términos de diseño y peso más ligero en comparación con el hierro macizo. Dependiendo del diseño, la placa podría estar lista para ser montada en la pared, posiblemente con un sistema de suspensión integrado o requiriendo un montaje adicional con tornillos u otros accesorios.