El icónico lingote se viste de negro por primera vez. El hombre del millón no conoce límites de tiempo para la fiesta. Su irreverencia descarada le permite acceder a los clubes más clandestinos, ocultos en una bóveda dorada. Bajo los focos, la sensualidad del ámbar y la frescura de la mandarina se fusionan con el adictivo sirope de arce, creando una fragancia magnética nacida de las noches de Rabanne.
Familia olfativa: Ámbar Gourmand
Pirámide olfativa:
Notas de salida: Mandarina
Notas de corazón: Jarabe de arce
Notas básicas: Ládano